La moto es un vehículo ágil y práctico que en ocasiones cobra muy caras las equivocaciones y no concede una segunda oportunidad. Analizamos algunos de los errores más habituales de los motoristas y sus consecuencias.
1. No usar las protecciones adecuadas
Circular en motocicleta sin la equipación apropiada aumenta el riesgo de sufrir lesiones graves en caso de accidente: quemaduras, heridas abiertas, fracturas… e incluso lesiones mortales en la cabeza. En 2024, más del 10% de los motoristas fallecidos en vías urbanas no llevaban casco en el momento del siniestro. Las lesiones en las manos y los pies son las más habituales si no se utiliza guantes y botas de protección. También es muy recomendable circular con chaqueta con protecciones, pantalones resistentes y, por supuesto, casco homologado.
2. No respetar las normas
Las normas de tráfico garantizan la seguridad de la circulación en las vías. Respetar los límites de velocidad, las señales verticales y los semáforos, las prioridades de paso y usar el casco protector y el resto del equipo reduce el riesgo de accidente.
3. Revisiones y mantenimiento inadecuado
Pasar las revisiones periódicas y hacer el mantenimiento adecuado de la moto es imprescindible para circular con seguridad. Una moto en mal estado compromete la estabilidad, puede provocar fallos de control, alargar las frenadas y aumentar el riesgo de siniestro. El mantenimiento es esencial especialmente en curvas y en condiciones de mal tiempo o lluvia.
4. Conducir a altas velocidades
La velocidad excesiva exige más espacio para frenar, reduce el tiempo de reacción y dificulta controlar la moto, especialmente en curvas o con asfalto mojado. La carretera no es un circuito; los motoristas no están preparados para las altas velocidades de la competición. Hay que conocer los límites de circulación y adaptarse a cada situación.
5. Llegar a las curvas mal preparado
Para trazar una curva de forma segura, el motorista necesita técnica, control y, sobre todo, anticipación. Hay que situarse correctamente en la carretera, reducir y ajustar la velocidad según las condiciones de la vía y del tráfico, y tener clara la trayectoria de entrada y salida. Las curvas no perdonan una mala preparación.
6. Frenar incorrectamente
Aprender a frenar de forma adecuada según cada situación es clave. No es lo mismo frenar recto que en curva, ni en seco que en mojado. Las motos actuales con ABS ayudan a reducir el riesgo y compensar posibles fallos del motorista, pero una mala frenada sigue provocando caídas.
7. Conducir entre carriles
Hacer zigzag entre vehículos es una forma habitual de circular en moto, pero también una de las más peligrosas. Las maniobras impredecibles generan molestias a otros conductores y aumentan el riesgo de accidente. Es recomendable mantener la posición en el centro del carril, ser visible y evitar cambios bruscos de dirección.
8. Fijar la vista en la rueda delantera
Es crucial mantener una visión amplia mientras se conduce. Fijar la vista demasiado cerca del eje delantero impide anticiparse a obstáculos, a cambios en la circulación o a imprevistos. La mirada debe dirigirse lejos, a puntos donde se pueda evaluar la situación y decidir movimientos con tiempo.